domingo, 2 de febrero de 2020

Mi historia POKEMON

Hoy salí muy temprano de mi casa a dar un paseo por el bosquecillo cercas de mi hogar y a los pocos metros de haber avanzado dentro de este encontré un huevo en el camino, yo no sabía que en el se podrían encontrar algunos de estos objetos, no observe a sus padres cercas y había indicios de haber ocurrido una batalla pokemon no hace mucho tiempo, después de tomar el huevo entre mis manos regrese a casa y se lo mostre a mi madre, ella me dijo que era un huevo pokemon y que sería mejor que fuera a ver a la profesora Luna, que era la maxima autoridad de pokemons del pueblo donde vivo, así que eso hice y acudí a su laboratorio para preguntarle más sobre el asunto, ella me menciono que el huevo pokemon debía de ser cuidado por mi y me entregó una incubadora, un pokedex y unas pokebolas y que si quería que se abriera necesitaría capturar a otros pokemon  y cuidarlo mucho mientras estuviera conmigo, con eso en la cabeza deje a la profesora y me dirigí a mi casa a despedirme de mi madre y partir al día siguiente para emprender mi camino hacia lo que seria mi nueva vida. En ese segundo día lo primero que hice fue agarrar mi mochila dejando mi casa atrás tomando el camino que empezaba una semana antes de mi décimo cumpleaños con un huevo bajo mi cuidado y mis objetos en mi mochila en busca de otros pokemon para mi y mi huevo pero al parecer no sería fácil ya que no tenia ningún pokemon para protegerme mas eso no me detuvo; así fui a buscar a mi primer pokemon entrando al bosquecillo dando mis primeros pasos hacia un viaje muy largo por recorrer y muchos caminos por andar. En mi cabeza se encontraba solo una pregunta, y esa era ¿cómo iba a atrapar a mi primer pokemon sin ningún otro acompañante a mi lado?, después de varias horas de andar caminando me encontré a la orilla de un lago, me senté sobre el pasto unos minutos después de pensar un poco me dispuse a comer algo de lo que habíamos empacado mi madre y yo en mi mochila, extendí mi mantel de picnic, coloque un termo de agua dulce y un plato con un emparedado sobre este, también coloque mi huevo pokemon delante de mi para que pasaremos tiempo bajo el sol en aquella tarde, terminando de comer me puse a armar la tienda de campaña y acomode un par de sacos para dormir adentro de esta, después recogí el mantel y todo lo que había usado dentro de la mochila; limpio y acomodo según los consejos que me dio mamá; al poco rato de que salieran las estrellas observe el cielo y un pokemon paso frente a nosotros, se detuvo con curiosidad a vernos, estaba suspendido en el aire era de color rosa pálido y tenia una larga cola, era muy agradable, lo único que escuche de él fue un delicado "mew" y después se alejo de donde me encontraba, trate de tomar una foto pero tarde bastante en reaccionar y se me escapo la oportunidad así que trate de hacer un dibujo de su persona con un lápiz y un cuaderno que tenía conmigo y de ese modo termino mi segundo día como entrenadora pokemon.